Descripción
Exégesis
Se llama Exégesis por una razón: no se entiende a la primera.
No está hecho para acompañar nada.
Entra y ocupa el primer plano.
Lo primero es evidente. Aparece rápido, casi sin filtro.
Lo demás tarda.
Hay capas que no se muestran al principio y otras que se quedan atrás, esperando algo poco habitual hoy: atención.
Si lo tomas como combustible, cumple y se acaba.
Si paras, Exégesis empieza a exigir tiempo.



